SAN SALVADOR (AP) — El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció el miércoles que puso en marcha una operación militar para rescatar a cuatro técnicos de aviación salvadoreños desaparecidos tras el ataque de pandillas contra un vehículo blindado en Haití el fin de semana, y advirtió que llevará a cabo una ofensiva más contundente si no son liberados sanos y salvos.
El ataque —considerado la primera gran agresión desde que una fuerza internacional inició operaciones en el país caribeño contra las pandillas, ocurrió el domingo en Croix-des-Bouquets, una comunidad en la capital de Haití, Puerto Príncipe, que ahora está controlada por esos grupos violentos.
“Hoy (miércoles) hemos lanzado una operación militar para rescatarlos. El ataque de hoy no es nada comparado con lo que está por venir si no liberan a los cuatro rehenes vivos. Y no tomen nuestras palabras como amenazas vacías”, indicó Bukele en su cuenta de la red social X.
La fuerza respaldada por la ONU sigue combatiendo a las pandillas en la comunidad donde ocurrió el ataque, y ha advertido a los residentes de la zona que permanezcan en sus hogares.
Nadie se ha atribuido la responsabilidad del ataque contra el personal salvadoreño, el cual ocurre mientras Haití se prepara para sus primeras elecciones generales en más de una década. El suceso pone de manifiesto, además, el poder de las pandillas, que controlan aproximadamente el 70% de Puerto Príncipe.
El gobierno de Haití emitió un comunicado el miércoles por la noche en el que califica el “secuestro” de los salvadoreños como una “prioridad absoluta”.
El texto señala que se celebró una reunión de alto nivel en la oficina del primer ministro “para evaluar las intervenciones en curso y determinar las medidas necesarias para reforzar las operaciones, en estrecha colaboración con la fuerza de represión contra las pandillas”.
“La liberación de los salvadoreños secuestrados es una prioridad absoluta, y se están movilizando todos los recursos necesarios para alcanzar este objetivo”, declaró el gobierno.
Tampoco quedó claro de inmediato si las autoridades haitianas han recibido confirmación de que los salvadoreños se encuentran con vida.
Un portavoz de la fuerza internacional contra las pandillas no respondió de inmediato a una solicitud de información adicional. Bukele señaló que las víctimas son técnicos de aviación y que la misión salvadoreña en Haití está compuesta únicamente por pilotos y personal técnico, cuya labor principal es realizar evacuaciones médicas, “no hacer la guerra”.
El Salvador es uno de los países —junto con Chad, Jamaica y Guatemala, entre otros— que integran la fuerza destinada a combatir a las pandillas, la cual cuenta con más de 2.000 efectivos desplegados en Haití.
Las Fuerzas Armadas de El Salvador informaron en un comunicado el lunes que los cuatro técnicos de aviación regresaban al campamento cuando el vehículo blindado fue atacado con explosivos e incendiado.
Indicaron que los cuatro hombres lograron huir del vehículo en llamas y que se está trabajando con fuerzas internacionales “para establecer contacto y determinar la ubicación de nuestros militares”.
Las autoridades salvadoreñas señalaron que se enviaron helicópteros a la zona, pero que éstos también fueron atacados a tiros cuando dispersaban a hombres armados en el área.
La violencia de las pandillas ha desplazado a casi 1,5 millones de personas en Haití en los últimos años, con más de 5.700 personas muertas o heridas desde enero hasta mediados de septiembre, y más de 230 personas secuestradas, según Naciones Unidas.
La zona donde fue atacado el vehículo blindado está controlada por pandillas como Chèn Méchan, Kraze Barye —liderada por Vitelhomme Innocent— y 400 Mawozo —encabezada por Lanmo Sanjou—. Ambos líderes de pandillas han sido sancionados tanto por la ONU como por Estados Unidos.