WASHINGTON (AP) — El gobierno del presidente Donald Trump le otorgó un puesto en la oficina de políticas del Pentágono a un hombre condenado por los disturbios del 6 de enero de 2021 en el Capitolio de Estados Unidos, según funcionarios y registros internos.
“El señor Elias Irizarry es un joven profesional calificado y patriota, y estamos orgullosos de tenerlo como designado político”, afirmó esta semana en una publicación en redes sociales el secretario de prensa interino del Pentágono, Joel Valdez.
Irizarry, cuyo nombramiento fue divulgado primero por The Washington Post, fue condenado en 2023 por un delito menor de allanamiento después de que una turba de simpatizantes de Trump irrumpiera en el Capitolio. Mostró arrepentimiento cuando fue sentenciado a dos semanas en la cárcel en 2023, según documentos judiciales.
En registros internos del Pentágono descritos a The Associated Press se muestra que Irizarry fue asignado a la oficina del subsecretario de Defensa para Políticas, que se encarga de brindar asesoramiento y apoyo en seguridad nacional sobre estrategia y planificación militar al secretario de Defensa.
En el comunicado de Valdez no se indica cuánto tiempo llevaba Irizarry en el cargo, y el Pentágono declinó proporcionar más información.
El senador Mark Warner, el principal demócrata en el Comité de Inteligencia del Senado, escribió en redes sociales: “¿¿¿¿¿Este gobierno cree que un alborotador condenado por los disturbios del 6 de enero debería estar haciendo ese tipo de trabajo?????”
Los documentos judiciales indican que Irizarry era un estudiante de primer año de 19 años en la academia militar The Citadel, en Carolina del Sur, y cadete de la Patrulla Aérea Civil cuando se sumó al ataque al Capitolio. Los registros señalan que trepó por una ventana rota, entró en una sala de conferencias, blandió una barra metálica en el Capitolio y tomó fotos antes de salir del edificio.
“Debido a su entrenamiento, Irizarry sin duda era consciente de la amenaza a la seguridad que representaba una masa de alborotadores furiosos para los miembros del Congreso y el personal dentro del edificio”, señalaron los fiscales en un escrito judicial.
Irizarry se declaró culpable del cargo menor de allanamiento en octubre de 2022. La jueza federal de distrito Tanya Chutkan lo sentenció a 14 días de cárcel en marzo de 2023.
Antes de conocer su sentencia, Irizarry le dijo a la jueza que había causado “una gran vergüenza a mí mismo, a mi familia e incluso a mi país”, según una transcripción.
“La idea de que estadounidenses estén dispuestos a pelear contra otros estadounidenses y derribar las mismas instituciones por las que millones de estadounidenses se sacrificaron, construyeron y protegieron es horrible. Es algo con lo que tengo que vivir por haber sido parte de ello”, manifestó.
Irizarry no es el único participante condenado por los disturbios del 6 de enero que ha encontrado trabajo dentro del gobierno de Trump.
Jared Wise, un exagente del FBI acusado de unirse a la muchedumbre, fue contratado el año pasado por el Departamento de Justicia para trabajar como asesor del abogado del departamento encargado de los indultos.
Wise era juzgado en Washington cuando Trump regresó a la Casa Blanca en enero e inmediatamente indultó, conmutó condenas de prisión u ordenó la desestimación de los casos de casi 1.600 personas acusadas por el ataque. El caso contra Wise fue desestimado antes de que el jurado emitiera un veredicto.
En abril, anunció en redes sociales que había renunciado al departamento, diciendo que “regresé a Washington para exponer plenamente los abusos del FBI y el Departamento de Justicia contra los acusados del 6 de enero, pero quedó claro que esto solo ocurrirá desde fuera del gobierno. Así que me fui y lo haré”.