ISLAMABAD (AP) — Estados Unidos e Irán continuaban el domingo temprano negociaciones cara a cara en Pakistán, días después que se anunciara un frágil alto el fuego de dos semanas, en una guerra que ha cobrado miles de vidas y ha sacudido los mercados mundiales.
La Casa Blanca confirmó el encuentro de alto nivel.
Mientras tanto, el ejército de Estados Unidos dijo que dos destructores transitaron el estrecho de Ormuz, controlado por Irán, antes de realizar trabajos de despeje de minas, lo que sería una primicia desde que comenzó la guerra hace seis semanas. Sin embargo, medios estatales iraníes dijeron que el mando militar conjunto lo negó.
“Estamos despejando el estrecho. Si llegamos a un acuerdo o no no marca ninguna diferencia para mí”, dijo el presidente estadounidense Donald Trump a periodistas mientras continuaban las conversaciones cerca de las 2 de la madrugada en Islamabad. La televisora estatal iraní señaló lo que calificó como diferencias “serias”.
La delegación de Estados Unidos, encabezada por el vicepresidente JD Vance, y la delegación iraní, con el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, al frente, analizaban con Pakistán cómo impulsar un alto el fuego ya amenazado por las profundas discrepancias y los continuos ataques de Israel contra Líbano, cuyo ministerio de Salud dijo que el número de muertos por los ataques israelíes ha superado los 2.000.
Desde la Revolución Islámica de Irán en 1979, el contacto más directo de Estados Unidos ocurrió en 2013, cuando el presidente Barack Obama llamó al recién elegido presidente Hassan Rouhani para hablar sobre el programa nuclear iraní. Las reuniones más recientes del más alto nivel fueron entre el secretario de Estado John Kerry y su homólogo Mohammad Javad Zarif durante las negociaciones sobre el programa.
Ahora están en marcha conversaciones entre Vance, un defensor reticente de la guerra que tiene poca experiencia diplomática, y Qalibaf, un excomandante de la Guardia Revolucionaria de Irán.
Irán fija “líneas rojas”, incluida compensación por los ataques
La agencia estatal de noticias de Irán dijo que las conversaciones tripartitas comenzaron después de que se cumplieron las condiciones previas iraníes, incluida una reducción de los ataques israelíes en el sur de Líbano.
La delegación de Irán dijo a la televisión estatal iraní que presentó algunas “líneas rojas” en las reuniones con el primer ministro paquistaní Shehbaz Sharif. Entre ellas figuraban una compensación por los daños causados por los ataques estadounidense-israelíes que iniciaron la guerra el 28 de febrero y la liberación de los activos congelados de Irán.
La guerra ha cobrado la vida de al menos 3.000 personas en Irán, 2.020 en Líbano, 23 en Israel y más de una docena en los Estados árabes del golfo Pérsico, y ha causado daños duraderos a la infraestructura en media docena de países de Oriente Medio. El control de Irán sobre el vital estrecho de Ormuz ha aislado en gran medida al golfo Pérsico y sus exportaciones de petróleo y gas de la economía mundial, disparando el precio de la energía.
Como un reflejo de lo mucho que está en juego, funcionarios de la región dijeron que autoridades chinas, egipcias, saudíes y qataríes estaban en Islamabad para facilitar indirectamente las conversaciones. Los funcionarios declararon bajo condición de anonimato para hablar sobre el delicado asunto.
En Teherán, residentes contaron a The Associated Press que eran escépticos, aunque tenían algo de esperanza en las conversaciones tras semanas de ataques aéreos que han dejado destrucción en su país, de unos 93 millones de habitantes.
“La paz por sí sola no es suficiente para nuestro país, porque hemos sido golpeados muy duro, ha habido enormes costos”, señaló Amir Razzai Far, de 62 años.
Y en sus palabras más contundentes hasta ahora, el papa León XIV denunció la “ilusión de omnipotencia” que alimenta la guerra.
EEUU envía fuerzas para despejar minas en el estrecho de Ormuz
Antes de las conversaciones, Trump acusó a Irán de usar el estrecho de Ormuz para extorsionar, y dijo a los reporteros el viernes que se abrirá “con o sin ellos”.
El cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán se ha convertido en su mayor ventaja estratégica en la guerra. Antes del conflicto, alrededor de una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo solía pasar por el estrecho en más de 100 barcos al día. Desde el inicio del alto el fuego, solo se ha registrado el paso de 12.
El sábado, Trump dijo en redes sociales que Estados Unidos había comenzado a “despejar” el estrecho.
“Hoy comenzamos el proceso de establecer un nuevo paso y compartiremos pronto esta vía segura con la industria marítima”, dijo después el comandante del Comando Central de Estados Unidos, el almirante Brad Cooper. En la declaración estadounidense sobre los destructores se agrega que “fuerzas adicionales de Estados Unidos, incluidos drones submarinos, se unirán a las tareas de despeje en los próximos días”.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, apuntó que Teherán llegaba a las negociaciones con una “profunda desconfianza” derivada de ataques previos contra la República Islámica durante rondas de conversaciones anteriores. Araghchi, que forma parte de la delegación iraní que viajó a Pakistán, dijo el sábado que su país está listo para tomar represalias si es atacado de nuevo.
En su propuesta de 10 puntos, Irán pedía un final garantizado de la guerra y buscaba el control sobre el estrecho de Ormuz. Incluía poner fin a los combates contra los “aliados regionales” de Irán, pidiendo explícitamente una pausa de los ataques israelíes contra Líbano.
La propuesta de 15 puntos de Estados Unidos incluye restringir el programa nuclear de Irán y reabrir el estrecho.
Israel y Líbano sostendrán negociaciones directas
Mientras tanto, Israel seguía atacando Líbano tras decir que no hay un cese el fuego en ese país. Irán y Pakistán discreparon. La agencia estatal libanesa de noticias informó que al menos tres personas murieron.
Se espera que las negociaciones entre Israel y Líbano comiencen el martes en Washington, informó el viernes la oficina del presidente libanés Joseph Aoun, tras el sorpresivo anuncio de que Israel autorizaba las conversaciones pese a la falta de relaciones oficiales entre los países.
Pero mientras miles de personas protestaban en Líbano contra tales negociaciones, el primer ministro Nawaf Salam dijo que había pospuesto un viaje planeado a Washington “a la luz de las circunstancias internas actuales”. Su ausencia no debería afectar las conversaciones, ya que se espera que la primera ronda sea a nivel de embajadores.
Israel quiere que el gobierno libanés asuma la responsabilidad de desarmar a Hezbollah tal como se contemplaba en un alto el fuego de noviembre de 2024. Pero no está claro si el ejército libanés puede confiscarle las armas al grupo político-paramilitar, que durante décadas ha resistido los intentos de limitar su fuerza.
Hezbollah se sumó a la guerra en apoyo de Irán en los primeros días. Israel continuó con bombardeos y una invasión terrestre contra Líbano.
El día en que se anunció el acuerdo de alto el fuego con Irán, Israel bombardeó Beirut y mató a más de 300 personas, en el día más letal en el país desde el inicio de la guerra, de acuerdo con el Ministerio de Salud libanés.